Prueba de verdadero o falso

¿Conoce los hechos sobre la vacunación?

Para cada enunciado, elija “verdadero” o “falso”.

1. Sólo los bebés y los niños necesitan vacunarse.

Falso. Es verdad que sólo los bebés y los niños necesitan muchas vacunas. Pero las personas de todas las edades necesitan mantener al día sus vacunas. Además, deberían recibir otras vacunas (por ejemplo, al viajar a ciertos países) y otras dosis de refuerzo que sean necesarias.

2. Si una enfermedad es poco frecuente, no necesita vacunarse.

Falso. Muchas enfermedades ahora son poco frecuentes en los Estados Unidos. Por lo tanto, debe preguntarse por qué tenemos que vacunarnos contra ellas. Estas enfermedades son poco frecuentes gracias a las vacunas.

No han desaparecido. Algunas son comunes en otros países. Los turistas de estos países y los turistas estadounidenses que vuelven al país desde el exterior pueden ingresar estas enfermedades a los Estados Unidos. Si dejáramos de vacunarnos, estas enfermedades podrían volverse comunes nuevamente en los Estados Unidos. Muchas personas se enfermarían. Se tendrían que internar muchas personas. Otras quedarían discapacitadas de por vida. Otras morirían.

Por suerte, vivimos en una época y en un lugar donde las enfermedades peligrosas, como el sarampión o la difteria, son poco frecuentes. Pero si deseamos que esto siga así, o mejor aún, si deseamos erradicarlas, entonces debemos cumplir con nuestra parte. Consulte a su médico sobre las vacunas para usted y su familia.

3. Las vacunas tienen un bajo riesgo de provocar efectos secundarios graves.

Verdadero. La vacunación es una de las formas más segura de prevenir enfermedades y proteger su salud. Se debe realizar una investigación y un análisis exhaustivo antes de autorizar el uso de una vacuna.

Por lo general, los efectos secundarios, como dolor en un brazo o fiebre leve, son moderados. Los efectos secundarios más graves son poco frecuentes, pero pueden ocurrir. Consulte a su médico si tiene alguna inquietud.

4. Es peligroso que los niños reciban varias vacunas todas a la misma vez.

Falso. Los expertos están de acuerdo en que el sistema inmunológico de un niño puede controlar con facilidad diferentes vacunas al mismo tiempo. Y las vacunas combinadas implican menor cantidad de inyecciones para los niños. Esto le brinda a su hijo una mejor opción de recibir las vacunas a tiempo.

5. Si no deseo recibir una vacuna, esa decisión sólo me afectará a mí.

Falso. Si no se vacuna, no sólo se encuentra usted ante un mayor riesgo de contraer enfermedades graves, sino que, además, puede poner en riesgo a las personas que lo rodean. Si usted se enferma, puede transmitir la enfermedad a cualquier persona que no esté vacunada.

Las personas que padecen ciertas afecciones médicas, o las personas mayores, no pueden recibir algunas vacunas. Por lo tanto, la decisión de no vacunarse puede aumentar el riesgo de contagio de una enfermedad o infección, tanto para usted como para los demás.

Ha observado que algunas creencias comunes sobre las vacunas no son ciertas. Saber qué es verdadero y qué es un falso es el primer paso para comprender las vacunas.

6. Recibir la primera inyección de una serie es suficiente protección.

Falso. Omitir inyecciones puede provocar que su niño quede desprotegido. La buena noticia es que si su niño perdió una dosis, puede continuar desde donde quedó.

7. Las vacunas recibidas durante la niñez duran toda la vida.

Falso. La protección de algunas inyecciones recibidas durante las primeras etapas de la niñez puede desaparecer. Por esta razón, se recomienda un refuerzo para el tétanos, la difteria y la tos ferina (pertusis) entre los 11 y 12 años.

8. Es más seguro dejar que mi hijo contraiga una enfermedad, como la varicela, en lugar de vacunarlo.

Falso. Antes del descubrimiento de la vacuna, 11,000 personas eran internadas cada año a causa de la varicela. La varicela puede provocar problemas graves, como infecciones de la piel, cicatrices, neumonía o daño cerebral. Por lo general, es más seguro recibir la inyección contra la varicela en lugar de contraer la enfermedad.

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